-->

viernes, 1 de febrero de 2013

El Bautismo

Todas las personas que han recibido a Cristo Jesús como Señor y Salvador, pueden y deben dar el siguiente paso: ser bautizadas.

La doctrina del bautismo es muy edificante para los cristianos que la estudian con seriedad y cuando le otorgan la importancia que le corresponde, entendiendo bien lo que la Biblia enseña y lo que Dios pretende con el bautismo.  Entonces,

¿Por qué dice Dios en la Biblia que debemos ser bautizados?

         Porque el bautismo es el primer acto de obediencia para el servicio en la obra de Dios.

Mateo dice claramente que Jesús se bautizó para demostrar su sumisión y obediencia al plan de Dios:  "Jesús fue de Galilea al río Jordán, donde estaba Juan, para que este lo bautizara.  Al principio Juan quería impedírselo, y le dijo: --Yo debería ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Jesús le contestó: --Déjalo así por ahora, pues es conveniente que cumplamos todo lo que es justo ante Dios.  Entonces Juan consintió."  (Mateo 3:13-15 - DHH)

El Señor Jesucristo mismo entonces puso el ejemplo al someterse al bautismo antes de empezar con Su ministerio público.

"Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.  Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.  Y vino una voz de los cielos que decía:  Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia."
Marcos 1:9-11 - RVA

"Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia."
Lucas 3:21-22 - RVA

La sumisión y la obediencia es uno de los puntos más importantes que debemos entender sobre el tema del bautismo.

         Porque el bautismo es un mandato que debemos obedecer.

En el discurso de Pedro al pueblo, en el día de Pentecostés, dice con claridad: "... Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados;  y recibiréis el don del Espíritu Santo."  (Hechos 2:38 - RVA)

Adicionalmente, la Palabra de Dios nos da otros ejemplos de personas que obedecían al Señor en el bautismo después de haber recibido a Cristo.

  El eunuco etíope: "Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua;  ¿qué impide que yo sea bautizado?  Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes.  Y respondiendo, dijo:  Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.  Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó."  (Hechos 8:36-38 - RVA)

  El apóstol Pablo: "Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo:  Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.  Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado."  (Hechos 9:17-18)

  El carcelero de Filipos y sus familiares: "y sacándolos, les dijo:  Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?  Ellos dijeron:  Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.  Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.  Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas;  y en seguida se bautizó él con todos los suyos."  (Hechos 16:30-33)

¿Cuál es el propósito del bautismo?

"¿No saben ustedes que, al quedar unidos a Cristo Jesús en el bautismo, quedamos unidos a su muerte?  Pues por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva, así como Cristo fue resucitado por el glorioso poder del Padre."

Los 3 propósitos del bautismo, según Romanos 6:3-4 - DHH son:

  El bautismo representa la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo.
  En el bautismo, el creyente está simbolizando la muerte y sepultura de todos sus pecados, y la resurrección a la vida nueva con Cristo.
  En el bautismo el creyente se identifica como un verdadero discípulo del Señor Jesús.

¿Quién debe ser bautizado?

Ya mencionamos el ejemplo del eunuco que quería ser bautizado, éste en el verso 36 del libro de Hechos 8, le pregunta a Felipe "¿qué impide que yo sea bautizado?", a lo que Felipe responde en seguida (v. 37), estableciendo la condición para ser bautizado: "Si crees de todo corazón, bien puedes."  La respuesta del eunuco fue suficiente: "Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios."

Queda claro en este texto que los requisitos para ser bautizado, son los mismos requisitos necesarios para obtener el regalo de la salvación: "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."  (Romanos 10:9-10 - RVA)

  Creer con todo nuestro corazón que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador del mundo.
  Declarar con nuestra boca que Él es nuestro Señor, recibiéndolo en nuestro corazón.

Concluimos entonces, que para ser bautizados debemos haber nacido de nuevo.  En la Biblia no hay ningún caso en el que alguien sea bautizado sin ser ya un creyente.

Estos son algunos ejemplos más de creyentes bautizados.

  Hombres y mujeres: "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres."  (Hechos 8:12 - RVA)

  Lidia y su familia: "Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.  Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad.  Y nos obligó a quedarnos."  (Hechos 16:14-15 - RVA)

  Crispo y los de su casa: "Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados."  (Hechos 18:8 - RVA)

¿Cuál es el método bíblico para el bautismo?

La palabra "bautismo" viene del griego "BAPTÍZO" que significa sumergir, zambullir, introducir, meter en.  Por lo que el bautismo es el acto de sumergir en agua a un cristiano, por un ministro cristiano, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo."  (Mateo 28:19)

En Hechos 8:38-39 - RVA dice: "Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.  Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino."

"En cuanto Jesús fue bautizado y salió del agua, el cielo se le abrió y vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma."
Mateo 3:16

Como ya se mencionó en Romanos 6:3-4 el bautismo es un cuadro ilustrativo de la muerte, sepultura y resurrección.  Ahora, como bien sabemos, la única forma de sepultar a una persona es poniéndola completamente bajo tierra.  Así mismo, el método bíblico para el bautismo es ponernos totalmente bajo agua: una inmersión total.

En la Biblia no hay ningún caso de una persona bautizada por aspersión, porque nadie puede ser sepultado "rociándole" tierra sobre su cabeza.


¿Qué tan importante es ser bautizado?

Debemos entender que el bautismo no es necesario para la salvación, pues por gracia somos salvos, mediante la fe en Cristo (Efesios 2:8a - RVA), sin necesidad de hacer buenas obras, entre ellas el bautismo.

Ahora, el bautismo sí es muy importante para nuestro servicio cristiano y nuestro desarrollo espiritual, así lo afirma el Señor Jesucristo en la bien llamada "Gran Comisión": "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.  Amén."   (Mateo 28:19-20-RVA)

El bautismo forma parte de la Gran Comisión, y viene antes de recibir enseñanza bíblica.  Es decir, antes de que una persona pueda ser enseñada a seguir al Señor Jesús, tiene que estar dispuesta a someterse al primer acto de obediencia que es el bautismo.

¿Dónde debo ser bautizado?

Puesto que el bautismo es una confesión pública de nuestra fe en Jesús, lo más ideal es que se realice públicamente, en presencia de la congregación, a la vista de los demás cristianos que son miembros de la iglesia local a la que asistimos.

Podemos ser bautizados en un río, porque Jesús se bautizó en el río Jordán (Mateo 3:13 - RVA).

Podemos ser bautizados en una laguna o un lago porque, el etíope se bautizó en un lago (Hechos 8:36).

También podemos bautizarnos en una playa, un lugar donde haya "muchas aguas" (Juan 3:23).

Sin embargo, el lugar del bautismo no es realmente lo importante, sino el hecho de que estamos dando testimonio público de nuestra identificación con Cristo Jesús.


ORACIÓN

Padre celestial, gracias por tu palabra viva y eficaz con la que me alimentas cada día.  Delante de tu presencia vengo disponiendo mi corazón, mi alma y mi espíritu, con la firme convicción de que debo ser bautizado como muestra de mi sumisión y obediencia a Ti.

Este paso importante tengo claro que no es para mí salvación, pues por Tu gracia soy salvo, pero sí es muy importante para mi desarrollo espiritual, permitiéndome morir, ser sepultado y resucitar en Cristo y entonces ser enseñado a seguirte a Ti con plena dedicación y amor.

Deseo que el Espíritu Santo me haga nacer y crecer en mi vida espiritual, que anima y eleva todo mi ser, ya que solo a través del Espíritu la vida misma de Cristo produce sus frutos en la existencia cristiana, en el nombre de Jesús, Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario