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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ezequías tomó la carta

Ezequías tomó la carta y la presentó delante del Señor.  ¿Por qué no hacer nosotros lo mismo?
Hoy podemos hacerlo, podemos tomar nuestras cartas y presentárselas al Señor.  Vamos a tomar esa carta del banco, vamos a tomar ese estado de cuenta negativo, vamos a tomar la hipoteca de la casa, ese dictamen médico negativo, o bien esa solicitud de divorcio o esa citación que ha llegado y se la vamos a presentar a nuestro Dios, como hizo Ezequías con la carta que le envió Senaquerib.
Presenta tus cartas delante de Dios y dile: "Señor abre tus ojos y mira."  El Señor, nuestro Dios, actuará y acabará con todo ese ejército de asirios.  No lo dudes, presenta con fe tus cartas delante de Dios.
¡Preséntalas todas y Dios actuará!

"Ezequías recibió las cartas de mano de los mensajeros y las leyó. Luego subió al templo del SEÑOR y extendió las cartas delante del SEÑOR.  Después Ezequías oró al SEÑOR así: "SEÑOR Todopoderoso, Dios de Israel, el que está sentado en su trono entre querubines, tú eres el único Dios de todas las naciones de la tierra.  Tú creaste los cielos y la tierra.  SEÑOR, presta atención, escucha.  SEÑOR, abre tus ojos y mira.  Oye las palabras que Senaquerib envió para insultar al Dios vivo.  Es muy cierto, SEÑOR, que los reyes de Asiria han destruido todas las naciones y sus territorios, han tirado sus dioses al fuego, aunque en realidad no eran dioses, sino producto de los seres humanos; eran de madera y piedra, y por eso fueron destruidos.  Ahora Dios, SEÑOR nuestro, sálvanos de caer en manos de ese rey, para que todos los reinos de la tierra sepan que tú, SEÑOR, eres el único Dios".  Entonces Isaías hijo de Amoz le envió este mensaje a Ezequías: El SEÑOR, Dios de Israel, dice: "Te he escuchado acerca de lo que me pediste en cuanto a Senaquerib rey de Asiria"…  Entonces el ángel del SEÑOR fue al campamento asirio y mató a ciento ochenta y cinco mil soldados.  Cuando la gente se levantó al otro día, estaban allí todos los cuerpos de los muertos.  Entonces el rey Senaquerib de Asiria se retiró…"
Isaías 37:14-21, 36-37a PDT

ORACIÓN
SEÑOR Dios Todopoderoso, tú que estás sentado en tu trono entre querubines, tú eres el único y verdadero Dios.  Tú creaste los cielos y la tierra, todo lo que existe es obra de tus manos y sin ti, nada de lo que es, sería.  
Dios mío, presta atención, escucha SEÑOR, abre tus ojos y mira.  Te presento estas cartas que insultan al Dios vivo y su obra.  Es muy cierto SEÑOR que muchas veces razones como estas han destruido muchas personas o familias, pero hoy te estoy trayendo estas cartas para que conozcas mi situación y actúes evitando esa destrucción.  Ahora Dios, SEÑOR nuestro, sálvame de caer en manos del enemigo, para que todos los reinos de la tierra sepan que tú SEÑOR, eres el único Dios.  
Envía al ángel del SEÑOR para que elimine toda obra del enemigo en mi vida y la de mi familia, para que elimine todo decreto que se haya levantado en contra de tus hijos.  Te lo pido en el nombre de tu hijo amado Jesús, AMÉN.



martes, 15 de octubre de 2013

Soy hijo(a) de Dios


"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Romanos 12:2 - RV60

¿Tus primeros años de vida, fueron duros?  

El dolor de la familia es el dolor más profundo, este se da sobre nosotros desde muy temprana edad, cuando aún somos demasiado jóvenes para procesar el maltrato y lograr defendernos.  Además, involucra a personas que deberían haber sido dignas de confianza para nosotros: nuestra propia familia, nuestro padre, nuestra madre, nuestro tío, nuestra hermana...  Ellos se alzaban grandemente sobre nosotros, generalmente por ser mayores y siempre por su rango: "Eres estúpido(a), lento, tonta, gordo...", todo nos lo creímos.

Como resultado, hemos estado operando con datos erróneos y aún hoy, décadas más tarde, estas voces de la derrota todavía resuenan en nuestro subconsciente.
Sin embargo, la Biblia nos dice en Romanos 12:2 que debemos dejar que Dios nos transforme en personas nuevas, al cambiar nuestra forma de pensar.
Tú eres un(a) hijo(a) de Dios, su creación...  Amado(a) por Él... Renueva tu forma de pensar y ¡vas a salir de esto!
Tú eres parte de la familia de Dios...
"Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia...; sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre."
1Crónicas 17:13-14 - RV60

ORACIÓN
Gracias Señor por tu Palabra, porque me amas, por haberme adoptado como tu hijo, por hacerme parte de tu familia.

Hoy clamo a Ti, para que renueves mi forma de pensar, eliminando aquellos pensamientos que tengo, que no están acorde a los tuyos, de forma que me pueda ver como lo que soy, un hijo tuyo, hijo del Rey de Reyes y del Señor de Señores.

Quita de mi mente aquellas palabras que un día recibí y hasta hoy recordé y siembra Tu Palabra en mí corazón.  

Hoy me declaro libre de mi pasado, por la mano poderosa de Dios.  En el nombre de Tu hijo amado Jesús, AMÉN.


jueves, 27 de septiembre de 2012

La guerra espiritual por nuestra propia alma - Parte 2

Estoy convencido de que nuestra guerra espiritual, comienza dentro de nuestra propia alma.  Por esto he traído este tema a desarrollo. 

En nuestra primera parte hemos visto los 10 primeros puntos que debemos considerar para tener una vida espiritual de victoria.  Hoy veremos los últimos 10 puntos que reorientarán nuestro andar, haciéndonos avanzar en la dirección apropiada.

11.   Decidimos ser Santos, Guerreros, Conquistadores, Valientes, Victoriosos, Más que Vencedores.
"Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios.  Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa."
1 Pedro 2:9 - DHH

"Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."
Romanos 8:37 - RVA

12.   Renunciamos a todo aquello que nos desvía de los mandamientos bíblicos.
"Y Noé hizo todo tal como el Señor se lo había ordenado."
Génesis 7:5 - DHH

"Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová."
Génesis 6:8 - RVA
Debemos renunciar a todo aquello que nos agrada pero que no agrada a Dios; renunciemos a agradar a los hombres antes que a Dios.  Debemos agradar a Dios siendo obedientes a Su palabra, solamente así hallaremos gracia delante de Él.

13.   No expongamos nuestros problemas a quienes estén a la misma altura o problema que nosotros, porque ellos pueden equivocarse y aconsejarnos mal.
Cuando compartamos nuestras cargas, debemos compartirlas con aquellos que tienen una posición de madurez y responsabilidad espiritual mayor que la nuestra, para que oren juntos. Busquemos siempre la consejería de nuestros líderes y pastores.

14.   Las falsas doctrinas surgen de los falsos maestros.
"Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error."
Efesios 4:14 - RVA

Los falsos maestros y las personas inexpertas en el evangelio que sacan sus propias conclusiones, tienen poca experiencia, no conocen toda la Biblia, o tienen su "Dios a su manera", pueden confundirnos y engañarnos.  

Cuando queramos preguntar algo sobre la Biblia, debemos buscar maestros de la iglesia, líderes y pastores; ellos nos responderán correctamente, nos dirán la verdad y nos ayudarán en nuestro crecimiento espiritual.

La palabra de verdad es el agua de vida que refresca las almas que la reciben, 
pero los engañadores diseminan y promueven el error, y quedan vacíos porque no hay verdad en ellos.  Como las nubes impiden el paso de la luz del sol, así los engañadores oscurecen el consejo con palabras en que no hay verdad.  En medio de su hablar de libertad, estos hombres son los esclavos más viles; sus propias lujurias ganan la victoria absoluta sobre ellos, y en realidad están esclavizados. Cuando los hombres están enredados, los vencen con facilidad; por tanto, los cristianos deben mantenerse cerca de la palabra de Dios y velar contra todos los que procuren confundirlos.

15.   No descarriarnos. 
"No te creas demasiado sabio; honra al Señor y apártate del mal."
Proverbios 3:7 - DHH

No hay mayor enemigo del temor del Señor en el corazón que la soberbia propia de nuestra sabiduría.  Por nuestra soberbia es muy fácil volverse perezoso, glotón, chismoso, agresivo, sensual, dudoso; en fin, darle gustos a la carne.  Cuidémonos de no volver a practicar aquellas cosas de las cuales Cristo ya nos ha limpiado y nos hizo libre.  

Si tenemos tentaciones y vemos que la lucha está muy fuerte, busquemos apoyo de oración y consejería URGENTE!

16.   Comprometernos a orar diariamente.
"Y para asistir cada mañana todos los días a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde."
1 Crónicas 23:30 - RVA

Una vida verdaderamente religiosa es una vida de gozo constante.  Podemos regocijarnos más si oramos más.  La oración ayudará a llevar adelante todo asunto lícito y toda buena obra.  Si oramos sin cesar no nos faltará tema para dar gracias en todo.  Veremos razones para dar gracias por perdonar y prevenir, por las misericordias comunes y las excepcionales, las pasadas y las presentes, las espirituales y las temporales.  No sólo por las cosas prósperas y agradables, sino también por las providencias aflictivas y las correcciones, porque Dios designa todo para nuestro bien, aunque en la actualidad no veamos de qué forma nos ayuda.

Debemos imponernos un horario y un tiempo de oración para mantener la llama del Espíritu.

17.   Una pasamos por la puerta de la Salvación, debemos cuidar de ella con esmero. 
"Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos."
Juan 10:9-10 - RVA

"Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.  Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno."
2 Pedro 2:21-22 - RVA

"Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.  Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?  La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron."
Hebreos 2:1-3 - RVA

La Salvación es algo que debemos cuidar, mantener y luchar por ella.  La mente y la memoria son como vasos quebrados que no retienen lo que en ellos se vierte, si no se pone mucho cuidado.  Esto procede de la corrupción de nuestra naturaleza, las tentaciones, los afanes y los placeres del mundo.  Pecar contra el evangelio es rechazar la salvación grandiosa que nuestro Señor nos dio; es despreciar la gracia salvadora de Dios en Cristo, tomándola con liviandad, sin interesarse por ella ni considerar el valor de la gracia del evangelio o su necesidad, ni a nuestro estado de condenación sin ella.

18.   No salgas desnudo de casa.
"Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.  Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.  Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.  Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.  Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos."
Efesios 6:10-18 - RVA

Cada mañana debemos orar y declarar puesta la Armadura de Dios en nosotros.  De hecho, la armadura debemos tenerla puesta siempre, aún para dormir.  ¡No podemos estar sin ella!

Los que de nosotros deseamos demostrar que tenemos la gracia verdadera, debemos apuntar a toda gracia; y ponernos toda la armadura de Dios, que Él prepara y da.  Esta armadura la hizo Dios para que la usáramos y no es posible dejarla a través de ningún tramo de toda nuestra carrera.  

El demonio nos asalta en las cosas que corresponden a nuestra alma y se esfuerza por borrar la imagen celestial de nuestros corazones.  Debemos resolver, por la gracia de Dios, no rendirnos a Satanás y solamente con la armadura que Dios nos da podemos resistirlo y hacerlo huir (Santiago 4:7).   Si cedemos, él se apoderará del terreno, si desconfiamos de nuestra causa o de nuestro Líder o de nuestra armadura, le damos ventaja.

La verdad o la sinceridad es el cinto. Esto rodea todas las otras partes de la armadura y se menciona en primer lugar. No puede haber religión sin sinceridad.

La justicia de Cristo, imputada a nosotros, es una coraza contra los dardos de la ira divina. La justicia de Cristo, implantada en nosotros, fortifica el corazón contra los ataques de Satanás.

La resolución debe ser como las piezas de la armadura para resguardar las partes delanteras de las piernas, y para afirmarse en el terreno o caminar por sendas escarpadas, los pies deben estar protegidos con el apresto del evangelio de la paz. Los motivos para obedecer en medio de las pruebas deben extraerse del claro conocimiento del evangelio.

La fe es todo en todo en la hora de la tentación. La fe, tener la certeza de lo que no se ve, como recibir a Cristo y los beneficios de la redención, y de ese modo, derivar gracia de Él, es como un escudo, una defensa en toda forma. El diablo es el malo. Las tentaciones violentas, por las cuales el alma se enciende con fuego del infierno, son dardos que Satanás nos arroja. Además, los malos pensamientos de Dios y de nosotros mismos. La fe que aplica la palabra de Dios y a la gracia de Cristo, es la que apaga los dardos de la tentación.

La salvación debe ser nuestro yelmo. La buena esperanza de salvación, la expectativa bíblica de la victoria, purifican el alma e impiden que sea contaminada por Satanás.

El apóstol recomienda al cristiano armado para la defensa en la batalla, una sola arma de ataque, la cual es suficiente, la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Somete y mortifica los malos deseos y los pensamientos blasfemos a medida que surgen adentro; y responde a la incredulidad y al error a medida que asaltan desde afuera.

19.   Acostúmbrate a dar gracias por todo.
"Dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre."
Efesios 5:20 - RVA

"Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él."
Colosenses 3:17 - DHH

"Diciendo: "Señor, Dios Todopoderoso, que eres y que eras, te damos gracias porque has asumido tu gran poder y has comenzado a reinar."
Apocalipsis 11:17 - RVA

Desde lo más importante hasta lo más insignificante, TODO viene de la mano de Dios.  Ser agradecidos ayuda a derribar todo mal pensamiento de la mente, y toda mala intención del corazón.  Ser agradecidos nos ayuda a meditar en cada cosa que sucede, y valorar la vida abundante que Dios nos da.

A quienes hacen todo en el nombre de Cristo, nunca les faltará tema para dar gracias a Dios, al Padre.

20.   Afirma tu identidad en Cristo.
  •      Hijo de Dios (Romanos 8:16 - RVA),
  •      Hermano de Jesucristo (Hebreros 2:11 - RVA),
  •      Escogido, Real sacerdocio, Santo, Adquirido por Dios (1 Pedro 2:9 - RVA),
  •      Justificado (Gálatas 2:16 - RVA),
  •      Santificado (Deuteronomio 14:2 - RVA),
  •      Ungido (Lucas 4:18 - RVA),
  •      Siervo de la Justicia (Romanos 6:18 - RVA),
  •      Atalaya de la Verdad (Ezequiel 3:17 - RVA),
  •      Soldado de Jesucristo (2 Timoteo 2:3 - RVA),
  •      Embajador del Reino de Dios (2 Corintios 5:20 - RVA),
  •      Instrumento del Poder de Dios (2 Timoteo 2:21 - RVA),
  •      Creación de Dios para Alabanza de su Gloria (Isaías 43:21 - RVA),
  •      Más que Vencedor...! (Romanos 8:37 - RVA)



ORACIÓN

En el nombre de Cristo Jesús, vengo delante del Dios altísimo, agradecido por el día que él ha hecho para mí; por todo lo bueno y lo que no ha sido tan bueno, te doy gracias.  Gracias por Tu palabra, verdad y libertad.

En este momento quiero renunciar a todo aquello que me desvía  de Tu Palabra y de Tus Mandamientos.  Te pido Señor, discernimiento para identificar las falsas doctrinas y fuerza para no desviarme del camino.  Entiendo que la oración diaria me acerca a Ti y permite que te conozca mejor, a acercarme más a Ti y a cuidar con esmero mi salvación.

A partir de hoy me visto todos los días con Tu armadura, confiado en que ella es mi salvación.  Hoy me declaro Hijo de Dios, Escogido, Adquirido por Dios, Santo, Ungido y Creación tuya para Alabanza de Tu Gloria, AMÉN.




viernes, 31 de agosto de 2012

La guerra espiritual por nuestra propia alma - Parte 1

Ustedes y yo somos vencedores.  Esa condición vino con nosotros desde el momento en que nacimos, ya que Dios nos creó para triunfar.  Por esta razón somos nosotros quienes debemos levantar barreras, y no, mediante palabras marcadas por la desmotivación, transferir a nuestros hijos el fracaso y la derrota.

Un autor de la antigüedad, tras obtener de Dios una victoria que a la luz de la lógica resultaba imposible, escribió: "Tú, Señor, eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite, mi más alto refugio, mi salvador. ¡Me salvaste de la violencia!  Tú, Señor, eres digno de alabanza: cuando te llamo, me salvas de mis enemigos.  Pues la muerte me enredó en sus olas; sentí miedo ante el torrente destructor.  La muerte me envolvió en sus lazos; ¡me encontré en trampas mortales!  En mi angustia llamé al Señor, pedí ayuda a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mis gritos llegaron a sus oídos!  Hubo entonces un fuerte temblor de tierra: temblaron las bases del cielo; fueron sacudidas por la furia del Señor.  De su nariz brotaba humo, y de su boca un fuego destructor; ¡por la boca lanzaba carbones encendidos!   Descorrió la cortina del cielo, y descendió.  ¡Debajo de sus pies había grandes nubarrones!  Montó en un ser alado, y voló; se le veía sobre las alas del viento.  Tomó como tienda de campaña la densa oscuridad que le rodeaba y los nubarrones cargados de agua.  Un fulgor relampagueante salió de su presencia; llovieron carbones encendidos.  El Señor, el Altísimo, hizo oír su voz de trueno desde el cielo: lanzó sus flechas, sus relámpagos, y a mis enemigos hizo huir en desorden.  El fondo del mar quedó al descubierto; las bases del mundo quedaron a la vista, por la voz amenazante del Señor, por el fuerte soplo que lanzó.  Dios me tendió la mano desde lo alto, y con su mano me sacó del mar inmenso.  Me salvó de enemigos poderosos que me odiaban y eran más fuertes que yo.  Me atacaron cuando yo estaba en desgracia, pero el Señor me dio su apoyo: me sacó a la libertad; ¡me salvó porque me amaba!  El Señor me ha dado la recompensa que merecía mi limpia conducta."  (2 Samuel 22:1-21 - NVI)

Si por años nos ha acompañado una perspectiva derrotista, es necesario que cambiemos nuestra actitud y comencemos a pensar como ganadores: "No os conforméis a este siglo,  sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,  para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,  agradable y perfecta."  (Romanos 12:2 - RVA)

Nosotros y nuestra descendencia somos triunfadores.  Dios nos asegura la victoria, así es que hoy comenzaremos a reorientar nuestros pasos y marchar en la dirección apropiada.  Por esta razón he traído este mensaje, donde expongo veinte puntos de guerra espiritual por nuestra propia alma.

1.       La VERDAD es la que nos hace LIBRES.
"Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."
Juan 8:32 - RVA

Las personas que tienen hábitos de mentira no pueden ser verdaderamente libres, pues la mentira es del diablo.  El diablo esclaviza; la mentira es pecado y el que practica la mentira es esclavo del diablo.  JESÚS ES VERDAD. ¿quieres ser libre?  Habla verdad y Dios estará de tu lado.

2.       Relacionarnos con grupos de una iglesia donde haya un ambiente de amor fraternal. 
"¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía!"
Salmo 133.1 - NVI

Siempre vamos a necesitar de una comunidad cristiana consagrada al servicio de Dios donde podamos exponer nuestras inquietudes, recibir orientación, ser sinceros, y abrir nuestro corazón con otros cristianos que puedan asesorarnos correctamente.

3.       Estudiar diariamente la Biblia.
"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí."
Juan 5:39 - RVA

La Biblia es un libro que no es solo para leerse.  Es un libro para estudiarse, a fin de poder ser aplicado a nuestra vida.  La Biblia es la Palabra de Dios y como tal, es tan necesaria como las leyes de la naturaleza.  Podemos ignorarla, pero esto será para nuestro propio mal. 
Debemos comenzar a introducirnos con seriedad en la Palabra de Dios y aprender versículos clave de memoria para que declararlos y aplicarlos en nuestras vidas.

4.       Aprender a someter cada pensamiento para la obediencia a Cristo.
"Y toda altanería que pretenda impedir que se conozca a Dios.  Todo pensamiento humano lo sometemos a Cristo, para que lo obedezca a Él."
2 Corintios 10:5 - DHH

Cada vez que nos sobreviene un pensamiento negativo, destructivo, o algo que no es de acuerdo a la Palabra de Dios, ni a la Verdad, debemos resistirlo y reprenderlo; quitarlo de nuestra mente y concentrarnos en pensar en versículos bíblicos.  Así traeremos paz a nosotros y pensaremos en cosas positivas.  ¿Qué diría o haría Jesús respecto de lo que estamos pasando o pensando?

5.       No dejar que la mente se ponga pasiva.
"Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer."
Romanos 1:28 - NVI

No dejar la mente en blanco, no divagar.  Nuestra mente pasividad abre puertas al diablo, dándole todo derecho legal para que actúe en nuestras vidas.

6.       No esperar que otra persona luche por nosotros.
"Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza.  No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo donde quiera que vayas."
Josué 1:9 - DHH

Los demás, no pueden, ni deben actuar por nosotros.  Claro que pueden darnos ánimo, pero no pueden tener el Espíritu Santo, leer la Biblia, o creer por nosotros.  ¡Es mandato de Dios!

7.       Tomar las decisiones correctas.
"Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca."
Proverbios 17:28 - NVI

No debemos hablar ni hacer compulsivamente.  No existe ninguna acción tan rápida que no se pueda discernir.  TODO puede ser analizado, pensado, premeditado; aunque sea en milésimas de segundo.  PODEMOS DECIDIR qué vamos a hacer y recordar ante cualquier decisión que vayamos a tomar, que Dios nos está observando (y a veces el diablo también).

8.       No afanarse a escuchar radio o mirar televisión.
"¡Oh almas adúlteras!  ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?  Cualquiera, pues,  que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios."
Santiago 4:4 - RVA

Existen lugares y situaciones a los que debemos huir o no presentarnos, de igual forma hay programas de radio o televisión que definitivamente no debemos oír o ver.  La programación cristiana, educativa o informativa es sana, pero mucha otra programación no lo es.  No debemos buscar cosas para distraernos en el mundo; no debemos perder el tiempo y sobre todo nuestra espiritualidad.  No debemos hacer amistad con el mundo, porque esas cosas no agradan a Dios.

9.       Busca las alabanzas y meditar en oración.
"Por eso debemos alabar siempre a Dios por medio de Jesucristo.  Esta alabanza es el sacrificio que debemos ofrecer.  ¡Alabémoslo, pues, con nuestros labios!"
Hebreos 13:15 - DHH

"Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará."
Isaías 43:21 - RVA

"Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel."
Salmo 22:3 - RVA

"Orad sin cesar."
1 Tesalonicenses 5:17 - RVA

Si somos hijos de Dios y tenemos problemas, y necesitamos la victoria; buscamos la Biblia, practicamos la amistad con el Espíritu Santo y conversamos con Dios continuamente para que Él nos guíe.

10.   Concéntrate en tu libertad.
"No tengan miedo les respondió Moisés.  Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la salvación que el Señor realizará en favor de ustedes.  A esos egipcios que hoy ven, ¡jamás volverán a verlos!"
Éxodo 14:13:14 - NVI

Debemos proponernos a que nada ni nadie nos mueva de nuestros propósitos con el Señor; decidamos mirar hacia adelante, y que no seamos desviados del camino cristiano y de nuestra fe cristiana, pase lo que pase. 

ORACIÓN
Padre Santo, en el nombre de Tu Hijo amado Jesús, en quien tienes complacencia, vengo delante de ti, agradecido por tu amor y tus bendiciones de cada día.

Padre celestial te doy gracias por Tu palabra, que es la verdad absoluta, y por medio de la cual soy libre.  Hoy quiero poner en Tus manos mi vida, para que Tú me guíes y me des fortaleza para integrarme de lleno en un ambiente fraternal de amor, fe y esperanza en Cristo Jesús.  Es mi anhelo buscar Tu palabra constantemente, ser más que oidor, hacedor de ella; y someter cada uno de mis pensamientos negativos o mi pasividad mental a la obediencia en Tu Hijo Jesús.

Ahora decido tomar la decisión correcta, ser Tu amigo, separarme de la amistad con el mundo, buscarte en adoración, alabanza y oración continuas; concentrándome en mi libertad, y no en mi pasado, en mis debilidades o en mis problemas, si no en seguir adelante para conquistar la tierra que Tú me has dado, AMÉN.